En promedio, una persona compra al mes 4 regalos; cumpleaños, baby shower, aniversario… 
Y no nos digamos mentiras, por lo general siempre regalamos lo mismo; relojes, perfumes, osos de peluche… 
Eso, son oportunidades perdidas. ¿Sabes por qué? 
Porque cada vez que tienes que dar un regalo, podrías dar algo que deje una huella en la persona, en ti,
en tu ciudad, en tus hijos, en las próximas generaciones, ¡en el mundo!
Algo que celebre no solo un bautizo o un grado, algo que celebre la vida.
Suena bien, ¿no? Y es así. 
Por algo dicen que al final, solo se tiene lo que se ha dado. 
Siembralegría... ¡que viva la vida!